Cientos de familias cambian el televisor por los acordes en el Fuerte 31 de Marzo, convirtiendo el concierto de niños y jóvenes en el verdadero triunfo del domingo.

Un oasis de talento
El histórico Fuerte 31 de Marzo (ubicado en la parte trasera de la Casa del Marino) se transformó en el escenario de la Sinfonía por la Paz, una iniciativa de la maestra Elizabeth López Mejía, realizado con apoyo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC). El encuentro se convirtió en una demostración del gran talento, los valores artísticos y la disciplina musical que se están gestando con fuerza en el sur del estado, especialmente en comunidades como El Rosario y Mazatlán.
Un repertorio que une fronteras y corazones
El programa musical fue un viaje magistral, tendiendo un puente perfecto entre la solemnidad europea y el alma sinaloense, ofreciendo un recorrido que inició con Sinfonía del Nuevo Mundo (I y 9 Movimiento) – Antonín Dvořák, y continuó con: Barcarola (Los cuentos de Hoffmann) – Jacques Offenbach; Freedom Finale, Sinfonía No. 7 (II Movimiento) – Ludwig van Beethoven (dirigido por el maestro Roberto Torres Cartagena).
Uno de los momentos más alegres de la noche llegó con la participación del tenor invitado, Jorge Echeagaray, quien con su imponente voz engalanó el escenario para interpretar con gran fervor las emblemáticas piezas locales Mazatlán (acompañado por el coro) y El Sinaloense.
El valor de postergar el placer
En representación de la alcaldesa Minerva Osuna Zavala, el Director General del Instituto Municipal de Cultura, Oscar García Osuna dirigió un mensaje profundamente reflexivo y emotivo a los asistentes. Durante la intervención, se destacó el valor de los jóvenes músicos apelando a la neurociencia y al famoso “estudio longitudinal de los malvaviscos o los bombones”:
Maestros y agrupaciones en sintonía colectiva
El concierto fue el resultado del visionario proyecto e iniciativa de la joven emprendedora y egresada de la Escuela de Música del Centro Municipal de las Artes (CMA), Elizabeth López Mejía, inspirada en la necesidad de construir la paz y entornos con mayor calidad de vida para las nuevas generaciones. Este esfuerzo iniciado desde el año 2024, sumó la voluntad de múltiples patrocinadores y creadores.



