Por increíble que parezca, los herederos de la revolución, entre ellos; personas que lucharon durante el conflicto, hijos de revolucionarios, políticos y gentes que se vieron beneficiados con la lucha armada, fueron y, lo peor, son, a lo largo de estos 115 años, los principales traidores a las causas y el espíritu que la motivó y, también, por increíble que pueda parecer, es a partir de 2018 que todos los desmanes propiciados por los antes señalados, que con la 4t., vuelven a tomar las causas sociales y la soberanía nacional, mismas que fueron abandonadas brutalmente por los cachorros de la revolución
Por: Rubén Romero Ibarra
Presidente d la Crónica de Sinaloa A.C.

Mazatlán, Zona Trópico, Sinaloa, México, a; 20 de noviembre del 2025.- Seguramente el siguiente título nos remite a la pregunta ¿Por qué Revoluciones? Inicialmente, debemos de entender que el Mito de la Revolución Mexicana con todos sus héroes, heroínas, hazañas y conquistas sociales, es un tema muy lucrativo para la siguiente etapa del presidencialismo del México Postrevolucionario, que inició con la promulgación de la Constitución de 5 de febrero de 1917, que ya desde el triunfo de la Revolución estaban armando su plataforma para enquistarse en el poder por 70 años y excedente de seis más con EPN, claro, después de dos gobiernos panistas, y todo esta ideología orquestada quirúrgica e inteligentemente por los cachorros de la Revolución Mexicana, Carranza, Plutarco Elías Calles, Adolfo de la Huerta, Álvaro Obregón, Abelardo R Rodríguez, Lázaro Cárdenas y el último presidente con formación militar que fue Manuel Ávila Camacho entre otros importantes militares que sirvieron a la causa de la Revolución y ocuparon cargos relevantes dentro de estos gobiernos.
Si bien es cierto que las causas de la Revolución obedecen a la extrema injusticia social que imperaba en México durante el gobierno de Porfirio Díaz Mori, y un ejemplo eran las jornadas de trabajo que imponían a los trabajadores, de 14 y hasta 16 horas de trabajo, tanto en empresas mineras como en el campo y la industria ferroviaria, en donde los trabajadores mexicanos ganaban tres pesos diarios mientras los extranjeros con menos horas laboradas siete pesos diarios, es decir, eran explotados por su propio gobierno, por tal motivo estallaron huelgas como la de Cananea y Rio Blanco.
Esta, y muchas injusticias más coma la falta de salud, y educación, pues más del 80 por ciento de los mexicanos eran analfabetas, sumadas todas estas barbaridades, llevaron a levantarse al pueblo en armas. Sin embargo, cada causa obedece a una revolución, La División del Sur; encabezada por Emiliano Zapata, peleaba por la Tierra y libertad, la Revolución Maderista; por Sufragio Efectivo. No Reelección, La División del Norte; liderada por Doroteo Arango o Pancho Villa, luchaban por derrocar a los grupos en el poder y frenar los abusos que imponían los hacendados a los campesinos y, distribuir equitativamente las tierras excedentes.
Por otra parte, está la revolución indígena que, a consecuencia del movimiento revolucionario, sufrió el despoblamiento de sus comunidades y la necesidad de vivir en otros pueblos en las montañas, se sentían aislados y marginados de la sociedad mexicana, por esta razón, más de 800 indígenas yaquis se unieron al Ejercito del Noroeste comandado por General Álvaro Obregón. Ellos buscaban la conservación de sus Naciones indígenas.
El 17 de noviembre de 1910, estalla la Revolución en Chihuahua, con los hermanos Flores Magón, encabezaban la oposición al régimen porfirista, y que regionalmente tenían intereses diferentes a los de otros grupos revolucionarios
En Puebla, el 18 de noviembre de 1910, a dos días que se ejecutara el Plan de San Luis, los Hermanos Serdán Alatriste, Aquiles, Máximo, Carmen y Natalia que son los primeros en afiliarse a la causa de Francisco I Madero, son atacados en su propia casa por 400 soldados y cien policías del régimen porfirista y es aquí donde se realiza el primer disparo de la Revolución Mexicana, de manos de una mujer, Carmen Serdán, donde fue asesinado Máximo Serdán, y Aquiles fue capturado después de esconderse en un pozo de la casa durante 14 horas, para después ser fusilado convirtiéndose en el primer mártir de la revolución.
Sin embargo, se destacan tres revoluciones principales, la Liberal de Francisco I Madero, la del Sur con Emiliano Zapata con su lema Tierra y Libertad, y la del Norte de Francisco Villa donde su principal objetivo era derrocar al régimen porfirista y a los hacendados del norte del país.
Y así, como estos diferentes tipos de intereses, muchos grupos perseguían otros, es decir, no había causas unificadas, y había grupos que no sabían ni por lo que estaban luchando e, incluso, causas inconclusas, por esta razón muchos historiadores han llamado a la Revolución Mexicana “La Revolución Inconclusa”
Justin E. Harvey Smith, profesor y doctor en filosofía, en la Universidad de Paris y docente en la Concorde University en Montreal, después de un estudio minucioso sobre la revolución ha destacado que “La Revolución Mexicana es un mosaico de intereses”
Y con todo y que, en 1917 se promulgó la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, por cierto, al que se le llamó “el año del hambre” y las pugnas postrevolucionarias siguieron su curso cobrando facturas revolucionarias muchos años después, con asesinatos como el de Pancho Villa y otros más.
Lo cierto es que esta lucha revolucionaria costó más de un millón 500 mil vidas, desaparecidos y desplazados.
Y, si nos metemos en el análisis e historia de la Revolución Cristera, encontraríamos causas profundamente diferentes a la revolución mexicana, ya que en la Cristera se defendieron cusas profundamente religiosas, por las que también tomaron las armas ante los múltiples asesinatos de prelados y gente relevante de la iglesia católica mexicana. (Esta revolución merece un estudio parte).
Por otra parte, lo que hace especial y única a esta revolución, a nivel mundial, es la participación masiva de las mujeres, que desempeñaron un papel determinante en las victorias contra el ejército federal, mujeres como Adela Velarde Pérez, quien lideraba un grupo numerosos de mujeres llamada las “Adelitas” que eran las avituallaban de los soldados en combate, eran cocineras, enfermeras, mandaderas, cargadoras y en muchas ocasiones tomaron las armas al ver a sus hombres caídos, y es que ellas decidieron seguir hasta la muerte a sus novios, amantes y esposos en esta lucha, actualmente se considerarían como las encargadas de la logística de la guerra. También surgieron otras mujeres muy valientes y efectivas en la revolución como Amelia Robles Ávila, llamada “La Coronela Maderista” y, en el Sur con Zapatista, Rosa Bobadilla a la que distinguió Emiliano Zapata, Generala.
Finalmente, cuando se realiza el pacto de Xochimilco, el 4 de diciembre de 1914, entre Francisco Villa y Emiliano Zapata, acuerdan unificar su lucha en apoyo al Plan de Ayala hasta que se logra el reparto de tierras y dotar de material de guerra a las tropas de Zapata por Villa y el mutuo acuerdo de llevar a la presidencia a un civil.
De este pactó surge la famosa fotografía donde Villa y Zapata se sientan a un lado en la Silla presidencial, porque a su ver, esa silla estaba maldita. Ahí se ve a Felipe Ángeles, y al que se le llamó; el asesino de la Revolución, al General Rodolfo Fierro, sinaloense por cierto y lugarteniente de Villa, incluso, a José Vasconcelos, el precursor de la educación mexicana.

Ante tanto héroe y heroína de la revolución mexicana, que murieron convencidos de que, en su país se luchaba por las causas sociales justas, me pregunto: ¿Qué dirían esos héroes y heroínas si vieran que nuestro país, que, a pesar de tantas luchas armadas y sociales, aún se padece una profunda injustica social y que aún continua el acaparamiento de todos los sectores productivos, espacios públicos, educativos, médicos, entre muchos más, en manos de mafiosos, oligarcas, y empresarios que en arras del progreso destruyen el tejido social?.
Aunque es bueno aclarar que, a partir de 2018, con el acceso al poder de la hoy denominada 4T y hasta este 2015 con el llamado segundo piso de la trasformación, las cosas han venido cambiando a favor de los mexicanos, más aún, de los más humildes y eso, quien no o reconozca, bueno, es que de plano no vive la realidad del México actual…






