La más reciente iniciativa para construir esta vía de comunicación terrestre, data del 17 de mayo 1843, cuando el entonces presidente de la Republica, Antonio López de Santa Ana, quien ocupo la silla presidencial en seis ocasiones, en su último periodo elaboró un decreto para que se construyera un camino de la Ciudad de Durango a Mazatlán y, el primer estudio para su construcción fue encomendado por el Gobierno Federal de esa época, a los ingenieros Ignacio Aguado y Rosalio Banda, quienes lo entregaron el 31 de diciembre de 1869
Por: Rubén Romero Ibarra
Presidente de la Crónica de Sinaloa
Mazatlán, Zona Trópico, Sinaloa, México, a; 6 de septiembre del 2025.- Sin temor a equivocarme, una de las carreteras más bellas y panorámicas del país, es, sin duda, la Carretera Libre Mazatlán-Durango o la No. 40, cuya ubicación incrustada en la parte media de La Sierra Madre Occidental, es por tan sólo este motivo, un desafío para los conductores poco experimentados, pues con sus mas de 3 mil curvas en sus 281.52 kilómetros, la convierten en una de las carreteras más sinuosas de México.
Sin embargo, quien la transita; admira su belleza paisajística en sus espectaculares cañones y acantilados, en donde su exuberante vegetación confluye con tres en regiones con climas diferentes, templado, semifrío y semiárido.
Pero con el afán de transportarnos en el tiempo, y contar un tramo de la historia de esta rúa; podemos decir que la más reciente iniciativa para construir esta vía de comunicación terrestre, data del 17 de mayo 1843, cuando el entonces presidente de la Republica, Antonio López de Santa Ana, quien ocupo la silla presidencial en seis ocasiones, en su último periodo elaboró un decreto para que se construyera un camino de la Ciudad de Durango a Mazatlán y, el primer estudio para su construcción fue encomendado por el Gobierno Federal de esa época, a los ingenieros Ignacio Aguado y Rosalio Banda, quienes lo entregaron el 31 de diciembre de 1869.
Después de abierto el camino, los trabajos para su construcción iniciaron en 1930, incluso, existen declaraciones del mes de octubre de 1929 en La Prensa Unida de América donde se comentan los inicios de esta titánica obra carretera, mismos que estaban proyectados desde el pasado siglo, pero por cuestiones de presupuesto, derivados de los disturbios sociales del país no se había ejecutado.
A pesar de lo anteriormente dicho, la Comisión Nacional de Caminos ya venia realizando gestiones desde años atrás, habiendo mandado a varios ingenieros y técnicos para los estudios de los trabajos preliminares, mismos que se mantuvieron hasta 1935, de ese año, está registrada la visita del Presidente Lázaro Cárdenas del Rio a Durango, el 20 de febrero, donde supervisa los primeros 12 kilómetros de la construcción de la carretera Mazatlán-Durango.
No obstante a lo anterior, los trabajos se suspendieron para reanudarse en 1941, siendo abandonados estos trabajos en muchas ocasiones, hasta que, en 1960, por fin se termina la obra de 281.52 kilómetros de la carretera Federal México 40, siendo presidente de la República, el Lic. Adolfo López Mateos, y de esta forma concluye el viejo sueño de duranguenses y sinaloenses.
La inauguración tuvo lugar en el Mirador Natural llamado “El Espinazo del Diablo” a la altura del kilómetro 168 de hermosa vía carretera 40, ahí se construyó y se develó una monumental placa conmemorativa para esta obra carretera siendo gobernador de Durango el Lic. Francisco González de la Vega, al acto asistieron el gobernador de Sinaloa, Gabriel Leyva Velázquez, el Dr. Norberto Treviño Zapata de Tamaulipas y el señor Teófilo Borunda de Coahuila.
Cabe señalar, que desde ese entonces ya se concebía esta ruta como un corredor comercial interoceánico, mediante el cual se unirían el Golfo de México y el Océano Pacifico. El cual inicia en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, México, al Sur de McAllen Texas y termina en el poblado de Villa Unión en el Municipio de Mazatlán.
Esta carretera, no sólo fue de las más transitadas del país, si no y para su época, fue una maravilla vial, pues en muchos de sus segmentos requirió de habilidades de ingeniería de caminos sustanciales para su construcción, y por primera vez en la historia de nuestro país, la gente pudo viajar normalmente del Golfo de México al Océano Pacifico en 1 día con 5 horas en autobús, y 13 horas con 48 minutos en automóvil.
Viajando un poco más al pasado, existen antecedentes históricos que, durante el Virreinato, cuando ni Sinaloa ni durango eran estados libres, sino que eran parte del Reino de la Nueva Vizcaya, junto con Sonora, Chihuahua y Coahuila, tanto los naturales de los pueblos originarios como los españoles ya habían trazado una ruta para bajar a las costas sinaloenses, de esto dan fe, en 1603, los reportes y descripciones del Gobernador de la Nueva Vizcaya, Francisco de Urdiñola.
Este viejo camino, del cual aún existen vestigios, pasaba por el poblado de Chavarría con destino a Durango y venia desde Mazatlán. También pasaba por Panuco, una rica región minera, donde Francisco de Ibarra explotó vetas auríferas y argentíferas, mismas que en la actualidad aún se explotan.
Más tarde, desde 1922, cuando se introdujo el ferrocarril de Durango al Salto, tanto, mercancías, producción maderera, minería y gente bajaba a Mazatlán a lomo de caballo o mulas desde El Salto Durango.
Es de destacar que, el sistema montañoso donde se ubica esta carretera, la Sierra Madre Occidental, es de los más complejos del país; y cuya longitud comprende 1200 kilómetros, desde el noroeste de Sonora al Norte de jalisco.
Además, sus enormes e impresionantes barrancas dan paso a formaciones de rocas únicas en todo el país, es precisamente por esta ruta donde se encuentra el legendario tramo carretero llamado “El Espinazo del Diablo” en el kilometro 168 y, aunque existen varias versiones del ¿por qué? de su nombre, pero la más acertada es; porque en sus impresionantes barrancas, que se despliegan a ambos lados de la carretera, donde se proyecta la imagen del Diablo.
Aunque existen otras versiones, siendo una de ellas que entre las siluetas de la cordillera se puede apreciar la sombra de tres frailes, pero todo depende desde la perspectiva donde se observe y la imaginación de cada persona.
Esta zona, históricamente ha sido y es, la mas desafiante de esta ruta, pues en sus 10 kilómetros de curvas ha cobrado muchas victimas mortales, sin embargo la mayoría de los accidentes han sido errores humanos, fallas mecánicas y eventos climatológicos, ya que sus curvas fueron perfectamente trazadas por ingenieros mexicanos, pero aun así, está considerada y rankeada como una de las carreteras mas peligrosas del mundo y, también , una de las rutas mas bellas y espectaculares de Latinoamérica.
En este sentido, podemos decir que, el impacto económico que tuvo la construcción de esta carretera en el país fue muy grande, pues las rutas en el transporte comercial de carga y de pasajeros incrementaron sus destinos, también se inauguraron nuevas rutas turísticas, pero especialmente la ruta turística de la carretera México 40, misma que desde 1960 conecta el Golfo de México con el Océano Pacifico, más aún, dio un apoyo gigantesco para incentivar la industria turística en todas las ciudades por donde pasa esta carretera Matamoros-Mazatlán.
Actualmente es menos peligroso transitarla, dado que se construyó la súper carretera Mazatlán-Durango y ello permitió que el tráfico pesado y de autobuses e incluso automóviles disminuyera considerablemente, dado que el trazo de esta obra es totalmente diferente al de la 40.
Pero una cosa trae otra, pues, ahora, quienes la transitan pueden apreciar más los impresionantes paisajes y el trazo de la misma.
Incluso, dado el grado de dificultad que tiene su trazo, en los últimos años se viene celebrando una competencia de motocicletas de alto rendimiento, en la que quienes participan no compiten contra otro motociclista, sino contra el reloj, es decir, el competidor que en menos tiempo recorra el tramo que culmina en el Pueblo Señorial de Concordia, es el que gana. A esta carrera originalmente se le llamó “Carrera del Infierno”, pero dado que ese nombre asustaba a los competidores, en las últimas fechas se le denomina “Cain”.
Y es gracias a esta Carrera Cain Road Rice, que la vieja carretera 40, ahora es conocida en todo el mundo, particularmente por los aficionados a este tipo de competencias, incluso, la misma ha sido un pivote para detonar la exigua economía de los pobladores del tramo más sinuoso de la ruta, mismo que al bajar el flujo vehicular, pues, naturalmente que mermó en las economías locales. A manera de ejemplo citamos que el día 7 de septiembre, parte una caravana de miembros de la competencia y ciudadanos que, por los motivos antes expuestos, llevan apoyos diversos a la comunidad de El Palmito.
Cabe hacer mención, que la edición 2025 de la Cain Rice Road, se llevará a cabo los días 14, 15 y 16 de noviembre de 2025.
También es bueno mencionar, que la Crónica de Sinaloa, mantiene un gran interés en convocar a los habitantes cercanos a El Palmito, para que se les haga la presentación de una exposición o ponencia sobre la historia de esta gran obra carretera, de lo cual no tenemos fecha todavía, pero pueden contar que en cuanto nos la den, con mucha anticipación se las haremos saber…
Si está en tus posibilidades recorrer esta hermosa carretera, hazlo, seguramente te resultará una gran experiencia.











