El megaproyecto de la planta de amoníaco GPO en Topolobampo se perfila como el motor para industrializar Sinaloa, generar empleos de calidad y frenar la histórica fuga de talento profesional del estado.
CULIACÁN, SINALOA. — En el marco de los esfuerzos por transformar la estructura productiva de la entidad, la Secretaría de Economía estatal ha colocado al desarrollo de la planta de amoniaco de GPO en Topolobampo como un pilar estratégico para transitar hacia una era de industrialización sólida y de largo alcance.
El titular de la dependencia, Diego Aguerrebere, destacó que este tipo de megaproyectos no solo diversifican la actividad productiva del estado, sino que representan la fórmula idónea para resolver dos de las demandas más apremiantes de la entidad: la creación de empleos altamente competitivos y el fortalecimiento de la economía frente a factores climáticos y externos.
Durante su reciente encuentro con sectores empresariales, Aguerrebere enfatizó que la fuerte dependencia de Sinaloa hacia los sectores tradicionales como la agricultura expone al estado a crisis cíclicas debido a factores fuera de su control, como la falta de agua. En contraste, la consolidación de la industria ofrece un blindaje financiero indispensable.
Al abordar la importancia de proyectos de gran calado como el de GPO en el norte del estado, el funcionario fue claro sobre la urgencia de transitar hacia este modelo:
“El desarrollo industrial del estado trae dos beneficios que a nosotros nos urgen como economía. Primero, nos urgen empleos bien pagados; y segundo, nos urgen industrias que sean menos frágiles (…) si de repente deja de llover, le pega muy duro al campo, pero no necesariamente a la industria, porque la industria normalmente vende fuera del estado, fuera del país incluso.”
Además de la estabilidad macroeconómica, el secretario de Economía subrayó el profundo impacto social positivo que tendrá el desarrollo petroquímico y de manufactura avanzada en la región. Históricamente, Sinaloa ha destacado por la calidad de sus egresados universitarios; sin embargo, también ha sido un exportador constante de talento profesional debido a la falta de plazas especializadas y de alta remuneración.
Con la llegada de inversiones de la escala de GPO, el gobierno estatal busca revertir esta tendencia mediante una alianza estratégica entre las universidades locales y el sector privado, asegurando que los jóvenes sinaloenses encuentren su futuro profesional en su propia tierra.
“Tenemos años perdiendo ingenieros de todas las universidades públicas y privadas del estado, y los perdemos con Nuevo León, los perdemos con Juárez, los perdemos con Tijuana, con Jalisco… Todo este es el doble beneficio que nos otorga la industrialización.”
Finalmente, el funcionario estatal reiteró que la directriz de la administración es mantener un canal de comunicación abierto y agotar todas las vías de diálogo con las comunidades y los sectores involucrados, asegurando que el desarrollo en Topolobampo se traduzca en un bienestar económico directo, ordenado y sustentable para las familias sinaloenses.




