La estudiante del Centro Municipal de las Artes Claudia Sylvana Vázquez participa en la exposición “Línea, Trazo y Forma” con una propuesta íntima que transforma sus memorias de la infancia, la cultura japonesa y la influencia familiar en arte.
Mazatlán, Sinaloa, 15 de julio de 2026.- La infancia, la familia, la cultura japonesa, los recuerdos cotidianos y la búsqueda de una voz propia convergen en la propuesta artística de Claudia Sylvana Vázquez Michel, estudiante de cuarto semestre de la carrera técnica en Artes Plásticas del Centro Municipal de las Artes (CMA), quien participa en la exposición “Línea, Trazo y Forma” con obras que reflejan los temas que han marcado su vida y con los que hoy establece un diálogo a través del arte.
Para la joven creadora, el origen de su trabajo parte de la nostalgia y de aquellos recuerdos que permanecen intactos con el paso del tiempo.
“Más que nada me guié por la infancia, intentando captar esos elementos que uno por lo general relaciona con la infancia o con la nostalgia”, comparte.
En sus piezas aparecen referencias a los mosaicos de la casa de sus abuelos, los payasos que admiraba cuando era niña, caricaturas japonesas y pequeños objetos cotidianos que forman parte de su memoria afectiva. Son elementos que, explica, le permiten construir una narrativa íntima.
“Los mosaicos me llevan mucho hacia los dueños antiguos, como la casa de mis abuelos, donde crecí. Siempre me remontan a ello”, expresa.
Su exposición también incluye un estudio al óleo inspirado en una obra de Baldomero Sendi, ejercicio que representó un desafío al ser la primera ocasión en que trabajó esta técnica de manera formal.
“Elegí una pieza que sé que me iba a gustar y con la que me siento relacionada. Sabía que eso me facilitaría el proceso de creación, a pesar de ser un material que nunca había utilizado.”
La presencia de un personaje del anime japonés tampoco es casual. Sylvana explica que forma parte de una cultura visual que la ha acompañado desde pequeña y que hoy encuentra plenamente integrada en las nuevas generaciones.
“Desde que tengo memoria veía anime con mis primos. Actualmente ya es un género más globalizado y me sentí bastante cómoda poniendo ese elemento. Al ser un personaje pequeño y adorable, sentí que encajaba muy bien.”
Su vocación artística comenzó desde la infancia gracias al impulso de su familia. Su madre Silvia Michel, la inscribió desde los cuatro años en talleres de pintura y posteriormente ingresó al CMA, donde descubrió la escultura bajo la guía de la maestra Cecilia García.
“Vi que la escultura era lo mío y eso fue lo que me impulsó. Mi papá siempre veía que agarraba un lápiz y me ponía a dibujar de formas graciosas, mientras que la poesía de mi mamá me inspira porque toma elementos físicos y los transforma en metáforas.”
La estudiante reconoce que el Centro Municipal de las Artes ha significado mucho más que un espacio de formación técnica; ha sido un lugar donde encontró personas con las mismas inquietudes y la confianza para desarrollar su propia voz.
“Creo que más que nada han sido las personas. Cuando llegué al CMA conocí gente que tenía mis mismos gustos y eso me ayudó bastante a abrirme, a pensar mejor y a hacer realmente lo que me gusta.”
Sylvana considera que “Línea, Trazo y Forma” ofrece al público una oportunidad para descubrir la diversidad de lenguajes que conviven en una misma generación de artistas.
“Van a encontrar obras muy diferentes. Van a aprender que no solamente el pincel sirve para crear una obra, sino que puedes tomar los elementos que quieras. Van a disfrutar muchas propuestas contrastantes y eso hace muy llamativa la exposición.”
Con su participación, Claudia Sylvana Vázquez Michel demuestra que el arte puede convertirse en un archivo emocional donde convergen la memoria familiar, la infancia, las influencias culturales y las experiencias personales, transformando cada obra en un testimonio de aquello que ha dejado huella en la vida de quien la crea.
La exposición “Línea, Trazo y Forma” permanecerá abierta al público en la Galería Rubio hasta el 30 de julio. La entrada es gratuita y puede visitarse lunes, miércoles y viernes, de 9:00 a 16:00 horas, hasta el 24 de julio. Habrá ajuste de horario posterior a esa fecha.




