Por más de 30 años, esta típica y encantadora población ubicado a unos 35 Kms., al norte de Mazatlán, ha sido un símbolo internacional del Turismo Rural y Comunitario
- La Gastronomía ha sido y es en la actualidad su sello distintivo, siendo el restaurante El Mesón el Los Lauréanos el ícono gastronómico de Sinaloa
El Quelite, Pueblo Señorial, Zona Trópico, Mazatlán, Sinaloa, México, a 20 de septiembre de 2026.- Quienes visiten Mazatlán o Sinaloa en México, no deben dejar de vivir la grata experiencia que brinda el risueño, colorido y típico Pueblo Señorial de El Quelite, población que hace poco más de 30 años inició un despegue turístico, al frente de cual estuvo y está del Dr. Marcos Gabriel Osuna Tirado “Marcos Osuna” como lo llama todo mundo.
Marcos, por muchos años ejerció su carrera profesional como médico en este poblado, además fue farmacéutico, Aunque siempre se caracterizó por presumir los encantos, costumbres y tradiciones, tanto del poblado como de su gente. Incluso, él mismo, hasta la fecha conserva los comportamientos típicos de los habitantes de El Quelite, particularmente el modo de hablar.
Pese a ser una persona muy exitosa en el campo médico. Marcos Osuna, siempre tuvo la inquietud de que su poblado fuera capaz de brindarle más oportunidades a sus coterráneos, particularmente a los jóvenes, los que al igual que él, en su momento, tuvieron que dejar su terruño para ir a estudiar a Mazatlán, Culiacán u otras partes del país y muchos ya no volvían.
Esos jóvenes, al lugar que fueran llevaban bien grabadas las costumbres adquiridas de sus padres y abuelos, en especial las relacionadas a la cocina. Pero también llevaban en su memoria las tradiciones como en este caso; la música de banda, la charrería, y el jugo ancestral del Ulama, entre muchas otras más; el modo de vida relajado y amigable de los lugareños.
Con todo ello en mente y padeciendo en carne propia los brutales cambios que le imponía el vivir en las ciudades, Marcos se fue forjando la idea de estructurar un proyecto, mismo que pusiera énfasis en resaltar todas las costumbres y tradiciones de su querido El Quelite.
Llevar a cabo el proyecto que Marcos tenía muy elaborado en su mente, no fue cosa de un año o más, le llevó décadas, pero la tenacidad de Marcos y su convencimiento de que el Turismo Rural era la clave para que los habitantes de El Quelite obtuvieran más y mejores oportunidades, de igual forma, para que Sinaloa y Mazatlán tuvieran un destino alternativo para el uso y goce de los propios sinaloenses y mazatlecos, así como los visitantes.
Todo lo que se hace con empeño, tenacidad y ganas, en su debido momento se vuelve realidad y así sucedió con el proyecto de Turismo Rural de Marcos Osuna y un grupo de personas que confiaron en él, naciendo con ello lo que, gracias a ese proyecto hoy es El Quelite, un ejemplo internacional a seguir en materia de Turismo Rural y Comunitario, así como gastronómico, y de preservar las costumbres y tradiciones de los pueblos mexicanos.
La Experiencia El Quelite
En El Quelite, la experiencia inicia desde que se va en camino, ya que quienes deciden visitarlo o vivir esta gran experiencia, esta inicia en el trayecto, ya que conforme avanzan van dejando atrás las presiones que diariamente nos imponen las ciudades. Y una vez que se llega al Pueblo Señorial, lo que se sabe de inmediato, ya que nos da la bienvenida el Arco de entrada y despedida.
Conforme nos vamos adentrando al Pueblo, nos vamos percatado del contraste de las calles empedradas, bordeadas con las coloridas casas cuyos hermosos jardines hacen aún más extraordinaria la experiencia visual. Y una vez que llegamos al corazón de El Quelite, y hacemos contacto con los lugareños, nos percatamos que son personas muy amables y totalmente empáticas con los visitantes.
La Gastronomía
Uno de los grandes recuerdos que la mayoría de los habitantes de este mundo llevamos muy grabados en la memoria es el de los platillos que nos hacían, a los afortunados que tuvimos abuelas, o quienes sus madres heredaron los conocimientos culinarios de sus madres o abuelas.
Y esa experiencia la podemos revivir en el Restaurante, El Mesón de Los Lauréanos, mismo que fue el eje de inspiración del proyecto de Marcos Osuna y vaya que lo hizo realidad, a tal grado, que ha recibido reconocimientos nacionales e internacionales y ha sido señalado como Ejemplo a Seguir.
Las Tradiciones
Pero, el proyecto de Marcos, no solamente contempló el beneficio de la comunidad, ya que fue más allá, al contemplar el rescate preservación y promoción de las tradiciones más representativas en El Quelite, tales como el ancestral Juego del Ulama y la Charrería, entre otras.
En El Quelite, es común que se lleven a cabo exhibiciones de Ulama como la celebrada ayer, en la que participaron jugadores de la zona, así como Ulameros provenientes del Estado de México, quienes gustosos mostraron al público las técnicas, reglas y características de esta disciplina que forma parte del patrimonio cultural de Sinaloa.
Los pilares de este juego ancestral, José Encarnación Lizárraga y José Luis Peraza, explicaron que el Ulama forma parte de la tradición del antiguo juego de pelota mesoamericano, cuya práctica se remonta a miles de años.
Destacaron que en el noroeste de México existen referencias históricas de su práctica entre diversos pueblos originarios, entre ellos cahitas y tahues, además de otros grupos de la región. Por ello, afirmaron, que históricamente no se atribuye su creación a una sola etnia.
José Encarnación, uno de los más grandes promotores del Ulama dijo que en Sinaloa, esta tradición logró sobrevivir durante siglos y actualmente se conserva principalmente mediante grupos de jugadores que transmiten sus conocimientos de generación en generación.
Lizárraga agregó que el Instituto Nacional de Antropología e Historia reconoce tres principales modalidades: Ulama de cadera, de antebrazo y de mazo.
“Una de las modalidades más conocidas en el sur de Sinaloa es la de cadera, en la que los jugadores golpean una pesada pelota elaborada de hule utilizando principalmente la cadera y el muslo. El encuentro se desarrolla en un espacio conocido como taste, dividido por una línea central” explicó el jugador.
Profundizando en el tema, José encarnación, mencionó que más allá de su carácter deportivo, el antiguo juego de pelota tuvo una profunda importancia dentro de las sociedades prehispánicas, relacionada con aspectos rituales, religiosos, sociales y simbólicos. La permanencia del Ulama en Sinaloa constituye una muestra de la continuidad de prácticas culturales indígenas que han logrado llegar hasta nuestros días.
José Luis Peraza y José Encarnación Lizárraga coincidieron en señalar que, la difusión de este deporte resulta fundamental para que las nuevas generaciones conozcan el Ulama y se interesen en practicarlo, contribuyendo así a mantener vigente esta tradición.
El encuentro contó con el respaldo de Restaurante El Mesón de los Lauréanos, sumándose al esfuerzo de los jugadores por promover en El Quelite una expresión deportiva y cultural que forma parte de la identidad histórica del sur de Sinaloa.
Reconoce la UNAM al Dr. Marcos Gabriel Osuna Tirado como guardián, promotor y preservador del Ulama
Pues ahí tienen apreciables lectores, una muestra de que cuando los proyectos se hacen con cariño, visión comunal y pensando en el bien común, dan excelentes frutos, como es el Caso de El Quelite. Y en este caso especial, pero n otros muchos más de carácter rural, se los habitantes de las ciudades resultamos partes vitales del éxito, ya que, si por la rezón que gusten y manden, no asistimos a las comunidades, pues sencillamente las estamos condenando al abandono y, con ello, le estamos negando las posibilidades de beneficiarse a los lugareños.
Así que, los invitamos que visitemos El Quelite y demás zonas rurales de Sinaloa, contribuyendo con nuestra visita a mejorar la calidad de vida de los habitantes de las comunidades rurales y logrando además rescatar los espacios públicos.
















