Se derrumba paso a paso la fabricación de la acusación al gobernador con licencia de Sinaloa
Mazatlán, Zona Trópico, Sinaloa, México, a; 12 de julio de 2026.- El caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, paso a paso se va derrumbando ante la falta de pruebas contundentes y, si a lo anterior le sumamos la recientes declaraciones que ha dado en diferentes medios de comunicación, nacionales e internacionales, el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, en las cuales ha asegurado que durante el tiempo que ocupó el cargo, nunca recibió información sobre presuntos pagos del narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada al ahora gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ni a funcionarios de la entidad.
Contundentes han sido las declaraciones del ex diplomático Ken Salazar, además de firmes y seguras, ya que sin vacilar ha sostenido a los diferentes periodistas representantes de los medios que lo han entrevistado que, él no tuvo conocimiento alguno de ese tipo de señalamientos mientras estuvo al frente de la embajada estadounidense en México.
Por ejemplo, a la periodista Ilia Calderón de Sin embargo la dijo al respecto: “Nunca tenía yo esa información. No tenía esa información del Gobernador de Sinaloa. Si algo sé yo después de eso, pues no lo sé porque hace tiempo que yo salí de ahí. Pero no, nunca tuve esas informaciones”, le aclaró Salazar a la periodista.
Con la anterior declaración y otras que ha hecho a otros periodistas como Jorge Ramos, es que el caso Rocha Moya, paso a paso derrumba las acusaciones que le imputan tanto de una corte de EEUU como por parte de una aburrida, desgastada y trillada oposición mexicana.
Nos preguntamos: ¿Qué podrán argumentar ahora ante lo dicho y afirmado por Ken Salazar? Y es que, a diferencia de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, Rocha Moya pidió licencia para no entorpecer la investigación que se derivó de la acusación hecha por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Este hecho, habla por sí solo del cómo un gobernante debe actuar ante una acusación, es decir, no ampararse en el fuero constitucional, sino dar la cara, aún a pesar y a sabiendas del origen endeble y de las componendas de dicha acusación, basada pues, en personajes oscuros y dichos, así como de políticos mexicanos muy corrientes, ambiciosos y corruptos.
Otro dato que llama la atención es que, si bien es cierto, no existe un término de tiempo oficial para la presentación de pruebas contundentes por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, pero si se habla de un plazo de 60 días para ello. Y hasta donde sabemos, no han presentado una sola prueba contundente que lleve a las autoridades mexicanas a ejecutar acciones en contra de Rocha Moya, claro está, que lo anterior se estipula en la justicia mexicana.
Lo que, si se ha dado y de manera contundente, son las declaraciones del que fuera embajador de EEUU en México, Ken Salazar, derivado de las cuales, y para acabar de desanimar a quienes desean hacer de una acusación sin bases sólidas, todo un pasadizo para golpear al gobierno de México, Golpe Blando, es una tremenda tapanda de boca, ya que Salazar dijo dos cosas por demás reveladoras:
Una es que, durante su gestión no contó con información que respaldara versiones sobre una presunta entrega de dinero del líder criminal a autoridades de Sinaloa.
La otra es que, señaló a García Luna directo y sin titubeos.
Todo lo anterior robustece la posición de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en el sentido de exigir al gobierno d EEUU que presente pruebas contundentes y no dichos o susurros.
Pues ahí tienen apreciables lectores, la información habla por sí sola de quién es quién entre los gobiernos de EEUU y México, mientras México captura y pone fin a delincuentes y sus operaciones, EEUU pacta con delincuentes y acusa sin contundencia.
Esperamos que pronto, la justicia mexicana de fin a este penoso caso, mismo que da pena ajena por como lo presentó el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.





