A través de emotivos conciertos de graduación y la muestra "Grabando entre Hilo, Carbón y Color", los nuevos creadores consolidan su paso al ámbito profesional en Mazatlán

Protagonizaron el concierto: Dereck Rafael Solís Carrillo (trombón) y Alfredo Herrejón Guzmán (tuba), alumnos del Taller de Música del Centro Municipal de las Artes; Aland López Aquino (trompeta) y José García Evangelista (trompeta), alumnos de la Licenciatura en Música.
El graduado Ramón Vitella Carrillo destacó que el CMA fue el detonante de su creatividad artística. Agradecido con los maestros que contribuyeron a su formación, expresó su satisfacción por concluir esta nueva etapa.
Aún no defino a que me dedicaré al concluir mis estudios, pero me evalúo con un 10, debido al gran esfuerzo que he hecho, la participación en las actividades y el cumplimiento de mis compromisos escolares. Mi obra favorita creada como alumno es una maqueta inspirada en la Torre Latinoamericana de la Ciudad de México, una estructura que me fascina, compartió.
“Actualmente doy clases a niños, llevo dos años en esto y mi maestra Aurora me ha estado guiando en el proceso. Me agrada mucho y agradezco a mis profesores por verme crecer, apoyarme siempre y estar al pendiente no solo de mí, sino de todos mis compañeros”, aseveró.
“Invito a la gente a que se acerque al arte. Para mí ha sido un proceso muy sanador; creo que cuando te acercas al arte, lo tocas y lo vives, algo cambia en ti de manera sutil pero creo que es muy positivo”, concluyó.
Mazatlán, Sinaloa, 03 de julio de 2026.- La música fue para José Dolores García Evangelista mucho más que una vocación. Se convirtió en el camino que lo llevó a vencer la distancia, las dificultades económicas, el duelo personal y los desafíos propios de una carrera artística. En el Museo de la Música del Centro Municipal de las Artes (CMA), el joven trompetista presentó su examen final de Seminario Musical V y Seminario de Tesis, como cierre de una etapa construida a base de perseverancia.
“Siempre tuve la noción de estudiar música profesionalmente, pero en mi estado no contábamos con una escuela cercana. La más próxima estaba a cinco horas de donde yo vivía”, compartió.
“Mi formación ha sido muy difícil en cuestiones económicas y personales, pero hoy me doy cuenta de cuánto he crecido. Ya no solamente pienso musicalmente; también he crecido como persona. Me siento más profesional al presentarme ante el público.”
Para esta evaluación preparó un programa de alta exigencia técnica que recorrió distintas épocas y estilos de la literatura para trompeta. Interpretó la Sonata en Mi Mayor de George Frideric Handel, el Concierto para Trompeta y Orquesta en Mi bemol Mayor de Franz Joseph Haydn, el Concert Étude de Alexander Goedicke y concluyó con Fantaisie and Variations on the Carnival of Venice de Jean-Baptiste Arban, acompañado al piano por el maestro José Miguel Rivera.
José también dedicó palabras de profundo agradecimiento a quienes fueron fundamentales en su desarrollo artístico y personal.
“Ellos me ayudaron a salir adelante. Han salvado mi carrera y sin ellos no hubiera podido lograr lo que hoy estoy viviendo.”



