La Generación XXIV dejó plasmado su talento en el escenario, está integrada por: Ari Lozano, Andrés de los Ríos, Paul Rojas, Nathali Aragón, Dano Cabrera, Valentina Martín, Ángel Romero, Renata Candelas, Luci Morales, Rafaela Negrete y Citlaly Solano
Mazatlán, Zona Trópico, Sinaloa, México, a; 05 de julio de 2026.- La noche de ayer, n una atmósfera cargada de misticismo, texturas lumínicas y una profunda entrega física, la Generación XXIV de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán (EPDM) del Centro Municipal de las Artes (CMA) se despidió de las aulas con el estreno de “Nómadas”, una conmovedora función de graduación que celebró en el Teatro Ángela Peralta el cierre de cuatro años de intensa formación artística.
El máximo recinto cultural de Mazatlán reunió a familiares, -algunos viajaron desde Colombia y distintas ciudades de México- amigos y a la comunidad artística para atestiguar un programa de altísimo nivel técnico e interpretativo, integrado por las obras “Trashumante”, bajo la dirección y coreografía de Víctor Manuel Ruiz, y “Plumaje Golondrina”, creación de Raúl Tamez. Ambas piezas exploraron desde el cuerpo las complejidades del desplazamiento, la transformación, la migración, la incesante búsqueda de pertenencia y el comienzo de nuevos caminos.
La Generación XXIV que dejó plasmado su talento en el escenario, está integrada por: Ari Lozano, Andrés de los Ríos, Paul Rojas, Nathali Aragón, Dano Cabrera, Valentina Martín, Ángel Romero, Renata Candelas, Luci Morales, Rafaela Negrete y Citlaly Solano.
Estos once talentos ofrecieron interpretaciones de gran intensidad física y sensibilidad, que reflejaron el riguroso proceso de formación que vivieron durante su estancia en la EPDM.
Bajo un diseño de iluminación que oscilaba magistralmente entre la calidez del ámbar y el frío penetrante de destellos azules, el elenco construyó una poderosa metáfora visual sobre el arraigo y la colectividad. Sosteniendo líneas lumínicas que parecían trazar el mapa de sus propios destinos compartidos, los bailarines conectaron las raíces del pasado con el presente absoluto.
El clímax conceptual de la noche llegó con un canto coral sostenido; una vibración profunda e íntima que caló en el pecho de los espectadores justo antes de que el silencio de la sala fuera interrumpido por un lamento sonoro ancestral, el cual rompió la distancia entre el escenario y las butacas.
El momento más emotivo de la velada -y el que selló de manera inolvidable su paso por la institución- ocurrió durante el acto de cierre. Protegidos por una luz cenital en el centro del escenario, los graduados, portando vestuarios fluidos en tonos ocre y mostaza, se unieron, simulando una piña compacta para ejecutar una coreografía de despedida cargada de un profundo simbolismo.
Al compás de una nostálgica, solemne y muy sonora versión de “Las Golondrinas” interpretada a ritmo de banda, los artistas comenzaron a elevar sus brazos al unísono con movimientos suaves y ondulatorios que evocaron el batir de alas de las aves que emprenden el vuelo. La coreografía fluyó con transiciones dinámicas, transitando del suelo al cielo en un gesto colectivo de libertad, triunfo y profunda gratitud hacia sus maestros, la institución y el público que los arropó.
Final de Nómdas
Con una conmovedora ovación de pie que rompió la penumbra final, la Generación XXIV de la EPDM cerró su etapa estudiantil.
Los aplausos confirmaron que “Nómadas” logró entrelazar con éxito las historias de quienes viajan en la escena con las de quienes los observaron desde la sombra.
En el aire quedó la expectativa ante la promesa de nuevos caminos profesionales para estos once jóvenes que, a partir de esta noche, emprenden el vuelo en el ámbito profesional.
Ceremonia Protocolaria para la generación XXIV de la EPDM
El vuelo de los “Nómadas”: Una noche histórica y de profunda emoción en la graduación de la Generación XXIV de la EPDM
Mazatlán, Zona Trópico, Sinaloa, México, a; 14 de julio de 2025.- Por primera vez en la historia de la EPDM, la entrega de diplomas estuvo marcada por un logro sin precedentes: la generación completa obtuvo mención honorífica por su excelencia académica y destacada trayectoria, al registrar promedios sobresalientes de 9.8, 9.7 y 9.6.
Los 11 nuevos profesionales de la danza contemporánea que conforman la talentosa generación XXIV que recibieron sus diplomas al concluir su formación en la EPDM son:
Nathali Aragón Castro y Andrés Felipe de los Ríos Valens, ambos de Cali, Colombia; Valentina Martín Triana (Bogotá, Colombia); Rafaela Negrete Ordoñez (Bucaramanga, Colombia), Renata Michelle Candelas Medellín Kevin y Daniel Cabrera Trujillo, de Zacatecas; Ángel David Romero Flores y Tania Lucía Morales Martinelli, ambos de la Ciudad de México; Ariana Anaid Lozano Rodríguez (Salamanca, Gto.), Paúl Ikal Rojas González (Guanajuato) y Karla Citlaly Solano Villagómez (Cortázar, Gto.), reconocida con mención honorífica especial por su extraordinaria sensibilidad y entrega como residente durante el periodo 2024-2026.
De Cali a Mazatlán: Las raíces que cruzan fronteras
La noche cobró una dimensión aún más humana al reconocer el sacrificio de las familias que tejieron la red de apoyo para estos jóvenes “nómadas”, provenientes de distintas ciudades de México y de Colombia.
Segundos después de recibir su diploma, la bailarina colombiana Nathali Aragón se hincó en el escenario y lloró de emoción ante la sorpresiva presencia de su padre, Rafael Aragón Arroyo, quien viajó desde Cali, Colombia para acompañarla en este momento tan especial.
Antes de la ceremonia, el docente de danzas folclóricas que viajó desde Cali para atestiguar el triunfo académico de su hija Nathali, compartió la profunda raíz artística que los une:
“Me llena de orgullo y me emociona ver en sangre propia el logro de mi hija, a la cual le inculqué, desde muy niña el baile… El arte es reconocerse uno mismo y vivir en sociedad. Te hace reconocer de dónde vienes y saber para dónde vas. Nathali siempre ha ansiado estar en una compañía grande; tenía varias opciones y se decidió por México, se decidió por estudiar en esta escuela (EPDM)”.
Palabras de aliento para el nuevo viaje
En la ceremonia de graduación, el Director General del Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán, Oscar García Osuna, reflexionó sobre el impacto social de la escuela y la valentía de los graduados. Destacó especialmente el lazo con Colombia –país de origen de cuatro de los graduados- y el valor de haber construido una verdadera comunidad en tierras mazatlecas.
“Toda escuela lo que hace es transformar vidas… Es de gran valor cómo todos, como nómadas, migraron de una ciudad de México o de nuestro querido Colombia para llegar a Mazatlán y hacerlo su casa, para hacer nuevas relaciones”.
García Osuna aplaudió el esfuerzo compartido entre maestros y familias, auguró un futuro brillante para los jóvenes y deseó que el logro alcanzado los lleve a trascender con un alto sentido de vida… “Los sueños no tienen límite cuando se hacen con disciplina, con pasión, con respeto, con humildad”, afirmó.
La Directora Educativa del Centro Municipal de las Artes, Liliana Aréchiga, compartió un mensaje profundo e instó a los egresados a llevar con orgullo el nombre de la EPDM:
“La danza contemporánea nos recuerda que el cuerpo también piensa, siente, cuestiona y comunica. Cada movimiento que vimos esta noche es el reflejo de un proceso formativo que exige compromiso, sensibilidad y una búsqueda constante de excelencia. Detrás de cada coreografía existe una historia de perseverancia, de caídas y de nuevos comienzos”.
En la ceremonia de despedida, no podían faltar las voces de quienes guiaron los pasos de los once profesionales de la danza contemporánea.
Xitlali Piña, codirectora de la EPDM y madrina de la generación, dedicó un poético mensaje a los egresados:
“Que el deseo permanezca. Que nunca se agote el anhelo, la curiosidad, la otredad, ni la alteridad… Que puedan ser el árbol de las ramas flexibles que resiste sin quebrarse”.
Karla Núñez, también madrina de la generación, les agradeció el privilegio de hacerla parte de su historia y deseó que la disciplina, su generosidad, constancia y su increíble talento, sean siempre el impulso para seguir caminando.
El codirector de la EPDM, Johnny Millán, les recordó que ahora se marchan como “pensadores en movimiento”, celebró su espíritu inquebrantable, los instó a no temer a la incertidumbre y defender su voz artística.
El telón del Teatro Ángela Peralta cayó, pero para la Generación XXIV, el gran escenario de la vida apenas comienza a iluminarse.
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