El talento joven del puerto se apodera del espacio público en una vibrante muestra de pasión, técnica y orgullo mazatleco frente al mar.

El Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte, a través del Centro Municipal de las Artes, celebró el Día Internacional de la Danza con una nota de color y esperanza. Lo que más cautivó a los cientos de transeúntes que se detuvieron en el Malecón no fue solo la precisión de los pasos, sino la dedicación y el compromiso palpable de los alumnos.
Ver a los jóvenes artistas desenvolverse con tal soltura frente al mar fue un recordatorio del semillero de talento que se gesta en nuestras aulas. Cada movimiento, desde la fuerza del Ballet Folclórico del Instituto Municipal de Cultura, la fuerza y la técnica de la Escuela Profesional de Danza, hasta la elegancia de la Compañía Ballet de Mazatlán en su tributo a Sinatra, coreografía de Eduardo Blanco, estuvo impregnado de una alegría contagiosa. Los estudiantes no solo bailaron; participaron con un gusto que solo nace de la verdadera pasión por el arte.
Al final, con las últimas luces del ocaso, quedó una certeza en el aire: en Mazatlán, el talento sobra y la danza es el lenguaje con el que nuestros jóvenes le dicen al mundo quiénes somos.


