Marionetas gigantes y arte cinético para conquistar la memoria de Mazatlán La opción técnica

Para Valdemar Membrila Avilés, director de producción de Kreatos, cada pieza de una marioneta parte de un estudio detallado de los movimientos reales —humanos o animales— para después traducirlos en un lenguaje mecánico que resulte natural ante los ojos del público.
En las marionetas habrá gestos sutiles, miradas que recorren el espacio, movimientos precisos, casi hipnóticos que invitan a levantar la vista y a dejarse sorprender. El sonido también será parte del relato.
El equipo privilegia lo lúdico y artesanal: poleas, mecanismos, tensiones calculadas y la participación directa de personas que accionan el movimiento.
Kreatos entiende que los carros alegóricos y las marionetas son el corazón visual del desfile, y por ello sus propuestas buscan mostrar una manera distinta de construir, de iluminar y de narrar. La expectativa es clara: demostrar que el arte es capaz de unir, de conmover y de ofrecer un respiro de libertad y paz en medio de la fiesta.


