Especialista de la UAS advierte que la automedicación de este fármaco para bajar de peso puede causar graves efectos gastrointestinales y riesgos cardiovasculares.

En este contexto, el doctor Lorenzo Ulises Osuna Martínez, investigador de la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas (FCQB) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), explicó que la semaglutida es un fármaco perteneciente a la familia de los agonistas del receptor GLP-1, desarrollado inicialmente para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2, pero que con el tiempo mostró beneficios adicionales en la reducción de peso corporal.
El miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) señaló que este medicamento ha mostrado mayores beneficios en pacientes que, además de diabetes, presentan sobrepeso u obesidad y requieren protección cardiovascular, lo que ha ampliado su uso bajo criterios clínicos bien definidos.
Alertó que este uso inadecuado representa un riesgo, ya que la semaglutida no funciona con una dosis fija, sino con un esquema escalonado que debe ajustarse a las características de cada paciente, como edad, peso, enfermedades asociadas y grado de avance de la diabetes u obesidad.
El investigador puntualizó que uno de los principales problemas de la automedicación es la aparición de efectos secundarios, especialmente gastrointestinales, como diarrea, gastritis, reflujo y acidez, los cuales se presentan incluso en cerca del 70 por ciento de los usuarios aun cuando existe supervisión médica. Añadió que, durante varios meses de 2025, se registró un desequilibrio entre la oferta y la demanda del medicamento, lo que dificultó su adquisición y propició aún más su uso sin control adecuado.


