En el ámbito político fue regidor, Presidente del Ayuntamiento y Prefecto del Distrito. Con motivo de las primeras elecciones a gobernador del Estado, luego del triunfo de la revolución maderista, fue propuesto como candidato a ese cargo, sin embargo, declinó
Por: Enrique Vega Ayala
Cronista Oficial de Mazatlán
Mazatlán, Zona Trópico, Sinaloa, México, a; 2 de enero de 2026.- Nacido el 2 de enero de 1866, en una cuartería ubicada por la calle Camichín, que hoy lleva su nombre, Martiniano Carvajal, fue un hombre excepcional, dotado de una inteligencia sobresaliente, a grado tal que sus contemporáneos lo calificaron como sabio y sumamente bondadoso.
Sobre este ilustre personaje mazatleco, El Diario de Jalisco dijo en su tiempo: “posee un talento privilegiado, unido a una aplicación a toda prueba y a una conducta intachable. Le ha dado un caudal vastísimo de ilustración no solamente a la medicina, a la que como es natural, se ha consagrado preferentemente, sino a otras muchas materias”.
En el ámbito político fue regidor, Presidente del Ayuntamiento y Prefecto del Distrito. Con motivo de las primeras elecciones a gobernador del Estado, luego del triunfo de la revolución maderista, fue propuesto como candidato a ese cargo, sin embargo, declinó.
A Martiniano Carvajal también debemos recordarlo como uno de los principales promotores de los carnavales modernos en nuestro puerto. Gracias a él y a otros mazatlecos de su generación, se logró modificar los juegos de harina, que caracterizaban nuestras carnestolendas, así como la implantación de la modalidad italiana del confeti y la serpentina, los desfiles de carros adornados y la introducción de la Quema del Mal Humor, los sábados previos a las fechas del festejo, pues este último evento se realizó por primera vez en 1904, luego de la lucha exitosa para desterrar a la peste bubónica, que impidió la celebración carnavalera de 1903.
En el área biomédica, se sabe que escribió textos sobre higiene y fisiología, enfermedades nerviosas y, quizás el más interesante para su época, de enfermedades de la costa. Su Informe del Comité de Sanidad sobre la Peste Bubónica es la memoria formal de aquél trágico evento mazatleco, acontecido entre finales de1902 y principios de 1903.
El ilustre mazatleco murió en la ciudad de México, el 10 de julio de 1935.





