Con el paso de las décadas se ha convertido en un ícono del Pueblo Mágico y un signo de identidad mismo que con orgullo muestran a sus visitantes los Sanignacenses
Texto: Mazatlán Interactivo
Fotos y Vídeo: Carlos Piña Cruz
San Ignacio Pueblo Mágico, Zona Trópico, San Ignacio, Sinaloa, México, a; 11 de junio de 2025.- Su creación se debe al padre Mariano Solorio quien fuera párroco de San Ignacio y la inspiración le vino de los 2,000 años del cristianismo, que se cumplieron precisamente en el año 2000. Pero la cristalización del enorme Cristo se dio hasta 2005, mismo que mide 20 metros de altura, es decir, un metro por cada 100 años de cristianismo.
De acuerdo a la entrevista que en su momento le hicimos al Padre Mariano, el creo un Cristo a semejanza de los seres humanos, nada estilizado, lo anterior con el fin de que cuando las personas lo vieran recordaran que era también un ser humano y que había entregado su vida por nosotros. También nos dijo en esa entrevista, que el principal mensaje que a través del Cristo de la Mesa se mandaba, era el de que los sinaloenses encontraran la paz y la armonía.
Como todo en este mundo moderno, las nuevas tendencias se imponen y la imagen del Cristo de la Mesa es muy diferente ya a la original. Y es que de acuerdo a diferentes versiones para que San Ignacio obtuviera el distintivo de Pueblo Mágico, uno de los valores que se tomaron en cuenta fue este gigantesco Cristo, el cual se tuvo que adecuar no solamente en su estructura monumental, sino que también en toda el área que ocupa y hoy luce, la verdad, diferente, pero muy bien al igual que toda el área, misma que se ha convertido en un parador fotográfico espectacular.
Cabe hacer mención, que para que San Ignacio obtuviera el distintivo de Pueblo Mágico, la labor de un Sanignacense de corazón y adopción fue fundamental, nos referimos a Carlos Piña Cruz, quien durante meses trabajó intensamente para lograr que hoy en día Sinaloa cuente con su quinto Pueblo Mágico. Desde luego que hubo muchas otras personas que tuvieron que ver con este distintivo, pero todos sumados a la labor de Piña Cruz.
Pues ahí tienen apreciables lectores un XX Aniversario del Cristo de la Mesa y ahí sigue, solamente esperando que se decidan a ir a visitarlo y, desde luego, tomarse el Selfie y de paso pedirle un milagrito…










