Una nueva iniciativa de la UN Tourism, la Secretaría de la Alianza de Montaña de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización de Turismo del Pacífico (SPTO) busca fortalecer la conexión entre los sistemas agroalimentarios y el turismo en siete islas del Pacífico. Mediante el diseño de experiencias turísticas e itinerarios que muestran productos locales y gastronomía, el proyecto pretende maximizar el valor para los productores, comunidades y destinos de los SIDS del Pacífico
En los pequeños Estados insulares del Pacífico (SIDS), la agricultura sigue siendo fundamental para los medios de vida rurales, ofreciendo oportunidades económicas críticas y empleo para las comunidades locales. Aquí, los sistemas agroalimentarios van mucho más allá de la producción de alimentos: desempeñan un papel crucial en la preservación y promoción del patrimonio cultural y los conocimientos tradicionales, al tiempo que apoyan la conservación de la biodiversidad y la gestión sostenible de los recursos. Al igual que las zonas montañosas remotas, estas comunidades insulares dependen de sistemas alimentarios integrados enraizados en las prácticas tradicionales y en la rica diversidad ecológica.
La iniciativa se está aplicando en siete pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico: Fiji, Samoa, Tonga, Vanuatu, Islas Salomón y Palau (mediante un proyecto específico). Su objetivo final es desarrollar itinerarios de turismo gastronómico que cuentan con experiencias auténticas, como visitas a granjas orgánicas y talleres culinarios. A la altura de cada destino de identidad cultural y ambiental.
A pesar de su papel esencial, los pequeños agricultores se enfrentan a desafíos persistentes. Muchos dependen de fuentes de ingresos secundarios debido a cuestiones estructurales como la disminución de la población, la demografía del envejecimiento, las limitadas oportunidades económicas y la erosión gradual de las prácticas tradicionales. Estos desafíos se hacen eco de los que enfrentan los pequeños productores de las regiones montañosas, donde el aislamiento, las vulnerabilidades climáticas y el limitado acceso a los mercados crean barreras de desarrollo similares.
El turismo de gastronomía sostenible ofrece una oportunidad prometedora; al integrar la agricultura en la cadena de valor del turismo, crea corrientes alternativas de ingresos para los pequeños productores, al tiempo que mejora y diversifica la oferta turística en las islas construyendo inclusión y sostenibilidad.
Al integrar los sistemas agroalimentarios locales en el turismo, los pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico pueden impulsar un crecimiento económico inclusivo y apoyar a los pequeños agricultores, salvaguardando al mismo tiempo el patrimonio cultural y los ecosistemas frágiles.
El proyecto, Desarrollo de Itinerarios de Turismo Sostenible de Gastronomía y Cadenas de Valor en los PMI del Pacífico, tiene como objetivo construir experiencias turísticas arraigadas en sistemas agroalimentarios que conecten a los visitantes con granjas orgánicas, productores locales de alimentos y prácticas culinarias tradicionales. Al hacerlo, los agricultores se convierten no sólo en proveedores sino también en embajadores culturales y administradores de ecosistemas frágiles y de sus comunidades.
Para lograr esta visión se requiere una fuerte colaboración entre los sectores de la agricultura y el turismo. La participación activa de las partes interesadas públicas y privadas es esencial para garantizar un crecimiento inclusivo y fomentar el intercambio regional de conocimientos, mejorando el valor estratégico de los itinerarios turísticos de la Gastronomía.
Taller de fomento de la capacidad para avanzar en el turismo de la Gastronomía Sostenible
Un componente clave del proyecto es el Taller Regional de Turismo Gastronómico Sostenible, que se celebrará del 30 de junio al 2 de julio de 2025 en Nadi (Fiji). El evento reunirá a pequeños productores, operadores turísticos y otros interesados de la industria, asociaciones de turismo y agricultura, expertos y partes interesadas institucionales de todo el Pacífico para fortalecer las habilidades técnicas; compartirá las mejores prácticas para vincular los sistemas agroalimentarios con el turismo; y explorará estrategias de colaboración para construir cadenas de suministro resilientes y productos turísticos.
Los participantes obtendrán herramientas prácticas para transformar los ingredientes locales en auténticas experiencias turísticas, mejorar el acceso al mercado y comprometerse significativamente con los visitantes. El taller creará espacio para la colaboración regional, el diálogo intersectorial y las redes comunitarias.
Aprovechar el poder transformador de la integración de los sistemas agroalimentarios
Mediante el avance del turismo de gastronomía sostenible en toda la región del Pacífico, la iniciativa apoya directamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Contribuye a los ODS 1 – No Pobreza mediante el fomento de la capacidad y la prestación de apoyo técnico a los pequeños agricultores; avances ODS 5 – Igualdad de Género y ODS 12 – Consumo y Producción Responsable mediante el empoderamiento de las comunidades, la preservación de los conocimientos tradicionales y la promoción de la agricultura orgánica sostenible; y refuerza el ODS 14 – Life Below Water y ODS 15 – Vida en Tierra mediante la sensibilización de los visitantes sobre el impacto de sus opciones en los ecosistemas frágiles.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Cooperación Italiana a través de la Asociación de la Montaña de la FAO.
Comentario Editorial
En Sinaloa y en particular en el sur de Sinaloa, el sistema gastronómico descrito en el tema central tiene una gran mesa de oportunidades, ya que la geografía sinaloense reúne ciertas características que lo hacen un territorio único, ya que contamos con montañas, valles, costas e islas, además al ser un estado tocado y por tanto bendecido por la línea imaginaria del Trópico, erróneamente llamado de Cáncer en le actualidad. Esta última condición le da a Sinaloa en lo general, pero al sur de Sinaloa en lo particular grandes ventajeas diferenciales en todos los sentidos y muy especialmente en cuanto a la producción alimentaria, así como en flora y fauna que bien pudiéramos catalogar endémica en muchos casos.
Lamentablemente, la enorme mayoría de la población sinaloense, hasta el momento de escribir lo presente, no se percata de esta situación, es decir, no tenemos un parque temático que hable específicamente del trópico, no tenemos platillos basados en elementos característicos del trópico, no tenemos productos con denominación de origen del trópico, en pocas palabras no tenemos ni siquiera un lugar digno en el que se dé información del trópico. Aunque hace algunas décadas si lo hubo, por allá del Km., 21 de la carretera libre al norte que va a Culiacán, que en la actualidad luce como un verdadero basurero y, ahora, a la misma altura pero sobre la autopista Mazatlán-Culiacán, existe una bola que también carece de todo y otra bola más a la altura de la Petaca, allá en el municipio de Concordia por la carretera libre 40 a Durango, que actualmente está tapada por un anuncio de una famosa carrera de motos o parador fotográfico.
De verdad que es lamentable lo que sucede con la gastronomía en Sinaloa, ya que nuestros empresarios del ramo, chefs y cocineros tradicionales, poco hacen por darle una identidad propia a la cocina tradicional sinaloense, incluso, ignoran las tendencias mundiales en la materia, por ejemplo; prefieren copiar lo que se hace en la materia en otras partes del mundo, en lugar de hacer platillos en base a lo local, que es lo que busca el turismo gastronómico, y es que: ¿qué sentido tiene venir a Mazatlán a comer digamos platillos italianos o japoneses, si el viajero gastronómico lo que busca es experimentar la cocina del lugar o región?, y… ¿quién nos puede negar que en Sinaloa en general y en el sur de Sinaloa en lo particular contamos con delicias culinarias muy propias y deliciosas?.
Esperamos que al fin el sector gastronómico de Sinaloa despierte y se dé cuenta que en el estado contamos con todo y poco más para ser una gran potencia mundial en gastronomía, pero sin copiar a ningún lugar del mundo.
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