Jaime Lozano está disfrutando en Tokio 2020 de su primera incursión en los Juegos Olímpicos, especialmente después del triunfo de México a Francia . Su anhelo por ser parte del evento más grande del mundo le comenzó hace más de 17 años.
En el microcosmos del fútbol mexicano, a ‘Jimmy’ Lozano se le asocia con una zurda muy educada, con toque más afín a la precisión que a la potencia de un futbolista que asiste y se desempeña por todo el sector izquierdo del campo de juego.
Llamó la atención desde su torneo de debut como futbolista en 1998. Al no ser delantero, hacerse presente en el marcador era poco frecuente, menos si ingresaba de cambio, hasta que un cabezazo cruzado suyo terminó en la red en los minutos finales de un derbi ante Cruz Azul y permitió que su club (Puma) avanzara a semifinales en el mismo 1998.
Este gol marcó buena parte del inicio de su carrera como profesional. Se le fue conociendo y le apodaron ‘El actor’; no por hacer teatro en el campo, sino porque sus padres son actores: su madre, Ana Bertha Espín, es particularmente popular por sus actuaciones en telenovelas.




