
Tumbas de las familias: Coppel, Felton, Echeguren, entre muchos otros famosos por su poder adquisitivo, conocimientos, políticos, pero que aún con ello, están sepultados en este panteón que al inicio era una de las áreas más altas del antiguo Mazatlán, ya que era como una isla rodeada de agua y tenían que evitar que el mar llegara a las tumbas.
La mayoría de las tumbas tiene una historia, no obstante, algunas de ellas han perdido el registro a través del tiempo. Las tumbas olvidadas o familias extintas pueden ser posibles escenarios que llevaron a estas tumbas al olvido y el desgaste por el tiempo.
El personal de mantenimiento del panteón se encarga de limpiar y mantener en buen estado y limpias las tumbas en general.
Al ser un panteón con mucha historia, algunas de las gavetas donde se colocan los ataúdes están en mal estado a causa del olvido, por parte de los familiares de los finados, los que no acuden a darles mantenimiento o ya no existen; otras están en perfectas condiciones pues aún hay familias que entierran a sus muertos en ese cementerio.
El recorrido no es muy largo, pero resulta muy entretenido, con música de ambientación y una buena dicción ya sea en inglés y en español, de nuestro amigo Joaquín Hernández Cronista de Teacapán, quien pronto ofrecerá una nueva fecha para quienes se interesen por esta historia tan espectacular del panteón, así que a estar pendientes al llamado en las próximas fechas.
Muchas gracias a nuestro amigo que es toda una institución, gracias por compartir un poco más de la historia no sólo de este panteón sino de muchos otros temas.
Y a ver cuándo…


