>>> Fieles a la tradición, centenas de familias se agolpan en la puntilla, al píe de llamada la “virgen de la puntilla” para decirles adiós a sus esposos, hijos o familiares
Como es ya una tradición, también cientos de familias se agolparon en la puntilla, al píe de la llamada: “virgen de la puntilla” con el fin de despedir a sus esposos, hijos o familiares.
En los rostros de las mujeres se reflejaban las emociones encontradas, entre la esperanza de que sus seres queridos regresen con buenas capturas para mitigar los estragos de la larga veda, pero también se les reflejaba angustia por la incertidumbre que les crea el que salen a enfrentar el poderoso océano pacífico y sus arrebatados cambios climáticos y marejadas.
Nos llama la atención que todas las mujeres, niñas y niños van impecablemente limpias y que pese a lo caluroso de la tarde, nadie se queja, todos ahí esperan ver zarpar a sus familiares. Y así, uno a uno los barcos camaroneros van pasando por frente de ellos, unos son sometidos a estrictas medidas de revisión por miembros de la armada, otros se van de paso, eso sí los marineros dicen adiós desde diferentes puntos de sus
La tarde cede el paso a la noche y poco a poco las familias se van retirando de la puntilla, algunas se resisten a irse, quieren estar ahí, suponemos imaginando que sus familiares ya están de regreso.
El manto de la noche cubre Mazatlán, pero la oscuridad es rota por cientos de pequeñas luces que a lo lejos en altamar, titilen con los que indican que la flota camaronera más grande de México ya va surcando el poderoso océano pacífico en busca de los deliciosos camarones de las costas de Mazatlán y Sinaloa.
A todos los pescadores de camarón les deseamos la mejor de las temporadas y que el mar los trate con clemencia. A sus familias les pedimos calma y entusiasmo. Ya pronto vendrán los abrazos y los buenos tiempos…
Buen viaje…


