No pudo haber una mejor elección para cerrar el festival internacional “Escena Mazatlán”.
Si acaso entra al pueblo el camión, a dejar a algún pasajero, Amalia se va a largar de ahí: dice que es nomás porque ya está harta del Olegario -su marido-, pero antes finge que tiene que hacerlo entrar en razón, para que entienda que está cansada de sus engaños, y por supuesto, tiene que hacer que la Georgina -la amante-, sepa los motivos, para que lo sepan todos en el pueblo.
La verdadera razón, es que tiene un tumor canceroso en la cabeza y quiere evitar que sus hijos sufran, porque conforme avance la enfermedad, va a empezar a olvidarlos sin remedio, es una obra que hace reflexionar sobre el compromiso que tenemos con la familia, el valor de la familia y el respeto por ella.
“La plaga de los encinos” tiene un propósito encomiable, sobre todo porque deja claro que la violencia de cualquier tipo, no es normal bajo ningún pretexto.
Marvel Génesis, Miry Rodriguez y Adrian Fritsh, (dirigidos por Daniel Serrano -autor también del texto-), impresionan creando esa atmósfera a la que introducen irremisiblemente a la concurrencia.
Nuevamente felicito a Daniel Serrano (a quien tuve el placer de saludar después de aquellas “cosas raras), y al elenco -por supuesto-.
Creo que los que aseguran que “no hay quinto malo”, estarán de acuerdo en que se cerró con un broche bastante dorado la XIII edición del festival internacional de teatro “Escena Mazatlán”.
Nos vemos en la XIV.




